Si
existe una Ciencia, Filosofía o Práctica que ha sido diseñada y optimizada
durante miles de años, para ayudarnos a sacar lo mejor de nosotros mismos, sin
duda es:
Este Profesor certificado del Método Iyengar, nos presenta con
un lenguaje y metodología SIMPLE Y SENCILLA, como integrar los Tres Pilares
Fundamentales del Yoga, en tu práctica.
LAS REDES
COMO ESPACIOS DE CONSTRUCCIÓN COMUNITARIA, PARA ENVEJECER MEJOR.
Todas las personas
vivimos en un mundo de redes de apoyo cotidiano. Las redes como organizaciones
son una forma de estructura cooperativa, son un modo efectivo de enlace, de
comunicación e intercambio.
Las redes de apoyo y
solidaridad, son el mecanismo de participación para la formación de capital y
tejido social, que permite a las personas mayores y a sus familias, fortalecer
vínculos afectivos, comunitarios y sociales, compartir vivencias y encontrar
soluciones a algunos de los problemas que los afectan.
Las redes han dado la
oportunidad a las personas mayores, de satisfacer sus necesidades de
pertenencia a un grupo, del intercambio de saberes y habilidades, de dar y
recibir ayuda, de fortalecerse y adquirir experiencia; de participar y expresar
sus conocimientos. Estas redes han sido el antídoto contra la soledad, la
tristeza, el abandono y el aislamiento.
Su característica
principal es su nivel de espontaneidad y su organización por intereses comunes.
Han sido construidas desde el afecto y les ha permitido hacerse visibles y ser
actores en los diferentes escenarios de participación.
En las redes, las
personas se encuentran y se dedican a hacer lo que más les gusta; por ejemplo,
cada ocho días reunirse, hacer un chocolate, bailar, recitar, pintar,
interpretar instrumentos musicales, crear y relatar cuentos, contar chistes.
Es el espacio y el
tiempo para que en compañía de otros y de otras, aprendan a ser libres; libres
para la contemplación, para enseñar, aportar, soñar, jugar, crear, recrear y
encontrarse con sus propios desarrollos espirituales, para rescatar la
curiosidad, esa característica atribuible únicamente a la niñez. “Sin nada que
ganar o perder, liberados de la esperanza y del temor, descubrimos que tenemos
nuevos ojos, si solo abandonamos los viejos hábitos y adoptamos nuevos, si nos
volvemos más y más curiosos”.
OBJETIVO
GENERAL:
1. Contribuir a cambiar
los paradigmas de la vejez, promoviendo la cultura y los determinantes del
envejecimiento activo y saludable, Alternativas de prevención y atención a las
personas Mayores que se encuentran en familia y comunidad (Funcionales,
semifuncionales y dependientes).
2.
Identificar, construir y fortalecer las redes familiares y sociales, existentes
en los entornos mas aproximados.
Eso es lo que me inspiraba Steve Jobs, sin contar su fortuna de 5.500 millones de dólares por debajo del colombiano Luis Carlos Sarmiento Angulo, en el puesto 136 de la lista de potentados que realiza cada año la Revista “FORBES”.
Lo que escribo tiene poco que ver con Apple, la empresa que Steve Jobs hoy de 55 años de edad fundó y de la cual es cabeza visible, la “empresa que con sus innovaciones ha transformado el mundo de la computación y del entretenimiento” escribió Ricardo Avila, Director de Portafolio en El Tiempo el 23 de enero de 2011 y sigue Ávila “… Gracias a esa labor, la compañía identificada con el logotipo de la manzana llegó en mayo pasado a ser la de mayor valor en el mundo en el segmento de la tecnología, por encima de gigantes como Microsoft, con subidas de la acción en bolsa de 300.000 mil millones de dólares, lo cual significa un 25% por encima de lo que representa el Producto Interno Bruto de Colombia.
Aunque me encantó el artículo de Ricardo Avila, no es la parte económica la que me interesa resaltar, es el ser humano detrás de esas millonarias cifras de dinero. Me interesa porque detrás de los millones de dólares se percibe un ser humano muy creativo, muy dinámico, seguro y un tanto desprendido del dinero, porque de hecho sabe que cualquiera de sus creaciones continuará produciendo.
Ese hombre que“...se retiró de la universidad y en el garaje de su casa en California construyó con su socio Stphen Woznolak el Apple I, que saldría a la venta en julio de 1976 con un precio de 666 dólares…” ya se podrán imaginar de que comienzos hablo, para que luego de ese episodio sus realizaciones fueran seguidas con gran entusiasmo por el público y a sus 26 años comenzara una carrera donde lo mínimo era su aparición en primeras páginas de las revistas más connotadas, sobre todo cuando lanzó el Macintosh con el famoso ratón, mas accequible al usuario.
Cuando la IBM también avanzó en su liderazgo y sobrepasó a Apple, Jobs debió contratar un gerente profesional que venía de Pepsi y quién nada menos habló a la Junta Directiva de que Jobs era el problema para Apple, en 1987 fue el retiro de Jobs quien continuó su camino de estudio y creación con diferentes productos los cuales eran mirados de manera escéptica por los medios de comunicación, pero que no dejaban de sorprender.
La lista de creaciones y empresas es innumerable “… iniciativas como Next, Pixar, el estudio de animación digital famoso por películas como Toy Story, que la empresa Disney compró en 7.500 millones de dólares convirtiendo a Jobs en el principal accionista individual de la compañía del famoso Mickey Mouse. En esta historia que me apasiona, dice Ávila que para finales de 1996, Apple sorprendió al mercado con la noticia de que había comprado Next, regresando Jobs a la compañía donde tenía baja participación, ahora como asesor, llevándola dos años más tarde de manera alucinante a una combinación de diseño audaz y tecnología avanzada cuando lanzaron el IMac y el IBook.
Un maduro y experimentado Jobs a la cabeza, con derecho a comprar acciones de Apple por debajo del precio al mercado, regalos y un avión ejecutivo de 40 millones de dólares, con el iPod revolucionando el mercado con cada descarga de canciones por Internet y golpeando fuerte la competencia con los éxitos logrados en este temade la telefonía celular, le permiten contar con salario de un dólar mensual.
Así de impactante o más es la vida de un ser que a mi parece privilegiado por la sabiduría, generosidad y la genialidad, a finales de 2008 Jobs tuvo que irse a recuperar su salud pues recibió un trasplante de hígado, después de haberle sido extirpado un tumor cancerígeno de su páncreas, lo más contradictorio es que Apple con Jobs o sin Jobs mantiene su salud financiera guiada por el experto Tim Cook que ya lleva 10 años en la compañía y así continuará innovando y triunfando.
Una reflexión, una promesa, un homenaje en este blog dedicado a mis mejores maestros de todos los momentos, de toda la vida, quienes me inspiran, algunos de los cuales hasta fotos les tomé, otros muy fuerte en mi corazón y en mis afectos, en mi cerebro que es donde gesto la vida que me acompaña.
Dentro de cincuenta años poco va a importar cuánta gente fue a la plaza, dará lo mismo quién ganó la batalla del rating este año, serán del olvido los bailes eróticos de Nazarena Vélez, los jugadores que no entraron en la lista para el mundial de Alemania, los legisladores que armaron su monobloque, y también El Código Da Vinci.
Lo que, definitivamente, sí estará presente es aquello que se haya hecho hoy por la educación.
Dentro de cincuenta años probablemente Kirchner sea el nombre de alguna avenida en Santa Cruz, Macri sea un apellido que se lea en una placa del club Boca Juniors o del Congreso, a Carrió se la podrá ver sólo en fotos, a Ben Laden en una estampilla de correo privado de Medio Oriente y a Bush en una estatua en una plaza perdida de Texas.
Lo que sí podrá verse, en vivo y en directo, y será imposible no ver, es lo que hoy se haya hecho por la educación.
Dentro de cincuenta años usted y yo seremos un recuerdo, o un olvido, pero no lo serán nuestros hijos ni nuestros nietos: para ellos será este país mal educado o bien educado, según lo que hoy se haga por la educación.
Dentro de cincuenta años no quedará ni rastro del debate sobre si está bien o mal que un niño use celular, si Maradona se droga o no se droga, si María Eugenia Ritó es mejor vedette que Emilia Attias.
Lo que sí podrá encontrarse en cada rincón del país son los rastros del debate que se necesita abrir hoy sobre la educación.
Dentro de cincuenta años no será más que un número lo que se invierte ahora en seguridad, no le servirá a nadie lo que se haya gastado en campañas políticas, no será ni recuerdo qué comportamiento tuvo la Bolsa este año o a cuánto cotizaba el dólar.
Lo que sí se notará visiblemente es lo que hoy se invierta para educación.
Dentro de cincuenta años usted y yo seremos el pasado, como lo serán Kirchner y Macri, Nazarena Vélez, Carrió y el autor de El Código Da Vinci, y María Eugenia Ritó y los jugadores del Mundial, pero no lo serán nuestros hijos ni nuestros nietos: a ellos les tocará un presente de país educado, según lo que se haga hoy por la educación.
El Poder del pensamiento y otros trabajos del Doctor Depak Chopra, de quien soy seguidora, nos dan herramientas para lograr de manera terapéutica y preventiva el mantenimiento e incluso mejoramiento de la salud mental, especialmente en la edad adulta, donde muchas personas consideran que debe ser obligatorio estar enfermo.
El Doctor Chopra nos da luces sobre el poder del pensamiento en la prevención y curación mental en el siguiente video, el cual espero sea bien acogido por los suscriptores de EnVejecerMejor,
Después de los 65 años comienza a vivirse una etapa de la vida que para muchos requiere de un aprendizaje para aceptar con alegría la edad dorada.
Para aprender a envejecer se requiere ante todo de una preparación interior ayudada por la sabiduría, prudencia y sentido de previsión que se ha adquirido en el paso por la vida.
Al llegar a los 70, es muy posible que los cambios físicos y emocionales se hagan más evidentes. Por ello es importante ser consciente de muchas de las cosas que sucederán y prepararse para aceptar todos estos cambios como hechos naturales de la vida.
Lo qué pasará cuando la vejez se asome:
Posiblemente llegará el momento en que me entenderán menos y entenderé menos a los demás. Con el tiempo se irán acentuando más las diferencias de edades.
Los adelantos científicos y tecnológicos conllevan grandes transformaciones. Mis opiniones y juicios perderán peso. La credibilidad disminuirá y contaré menos para muchas personas.
Por fuerza de las circunstancias y por la vertiginosa carrera de la vida, cada año me iré quedando desactualizado.
Con el paso de los meses sufriré limitaciones físicas y funcionales. Disminuirá mi resistencia a las enfermedades; tendré lentitud e inseguridad para actuar y tomar decisiones y todo eso lo notarán los demás.
También llegará la disminución de mi capacidad mental e intelectual. Seré más lento para leer y entender, para asimilar y para aprender.Disminuirá mi memoria y confundiré los acontecimientos, los tiempos y las personas.
Lo que tendré de evitar:
Tendré que poner todos los medios para no volverme caprichoso, exigente, intolerante y poco comprensivo. Evitaré ser impaciente y mal genio.
Igualmente evitaré ser quejumbroso, ‘cantaletoso’, irónico, gruñón y también me cuidaré de no repetir el mismo cuento todos los días.
También evitaré sentirme inútil, incapaz, estorboso ni acabado. Más bien procuraré ser todo lo contrario.
No descuidaré mi comportamiento, mis modales, ni mi presentación personal.
Evitaré ser absorbente, acaparador, absolutista, dogmático o dueño único de la verdad. Por el contrario, seré más comunicativo y escucharé más.
Lo que tendré que hacer:
Con prudencia y paciencia, mediante mi ejemplo y mi palabra, me dedicaré más a enseñar las buenas costumbres, la práctica de las virtudes humanas, los buenos modales, la conducta intachable y todos los conocimientos necesarios para que sean mejores y más útiles a la sociedad.
Delegaré cada vez más en mis hijos y les transmitiré mis conocimientos y experiencias para que vayan asumiendo las responsabilidades en todo lo referente a nuestra familia.
En el momento oportuno –y mejor hacerlo pronto-, debo dar a mis hijos las indicaciones sobre el manejo de nuestros bienes y sobre su distribución y reparto. Haré la relación de los bienes y las deudas y las actualizaré cada 6 meses. Si es necesario, elaboraré un testamento.
Buscaré nuevas formas de ser útil a los demás porque sé que aún esperan mucho de mí y mi obligación es entregar hasta el fin lo mucho que he recibido para ponerlo al servicio de todos.
Es apenas natural ir disminuyendo en todo: en funcionalidad, en capacidad y en posibilidades físicas y mentales y por eso es lógico que continúe opacándome y que otros me reemplacen y tomen las riendas. Conviene pues que otros se luzcan y que uno desaparezca”.